DESISTIMIENTO

Art. 30. - [Sancion] En caso de que el deudor no ' pla lo dispuesto en los incs. 5 y 8 del art. 14 y en los

árts. 27 y 28 primer párrafo, se lo tiene por desistido.

El artículo contempla los casos de frustración del Concurso preventivo, las etapas liminares de este proceso, que no aparejan su conversión en ebra indirecta, sino tan sólo el "desistimiento" como sanción por el incumplimiento de las cargas allí enunciadas.

Art. 31. (Desistimiento voluntario) El deudor puede desistir de su petición hasta la primera publicación de edictos, sin requerir conformidad de sus acreedores.

Puede desistir, igualmente, hasta el día indicado para el comienzo del período de exclusividad previsto en el art. 43 si, con su petición, agrega constancia de la conformidad de la mayoría de los acreedores quirografario. que representen el setenta y cinco por ciento del capital quirografario. Para el cálculo de estas mayorías se tienen en cuenta según el estado de la causa: a los acreedores denunciados con más los presentados a verificar, si el desistimiento ocurre antes de la presentación del informe del art. 35; después de presentado dicho informe, se consideran los aconsejados a verificar por el síndico; una vez dictada la sentencia prevista en el art. 36, deberán reunirse las mayorías sobre los créditos de los acreedores verificados o declarados admisibles por el juez. Si el juez desestima una petición de desistimiento por nc~ contar con suficiente conformidad de acreedores, pero después ésta resultare reunida, sea por efecto de las decisiones sobre la verificación o por nuevas adhesiones, hará lugar al desistimiento, v declarará concluido el concurso preventivo.

(Inadmisibilidad) Rechazada, desistida o no ratificada una petición de concurso preventivo, las que se presenten dentro del año posterior no deben ser admitidas si existen pedidos de quiebra pendientes.

Desistimiento "ad nutum". Mientras no hubiera comenzado la publicación de los edictos de la apertura concursal preventiva, es admisible el desistimiento ad nutum. Consiste en la sola manifestación del deudor de poner punto final a su concurso, formalmente expresada por escrito ante el juez concursal. No requiere explicaciones adicionales, ni acreditar que el estado de cesación de pagos ha desaparecido (o que nunca existió), ni justificar que se ha logrado conformidad alguna de acreedores. Es, así, un desistimiento sin aditamentos o desnudo.

Acuerdos paraconcursales que posibilitan concluir el concurso preventivo. Aun después de abierto el concurso y publicados los edictos pertinentes, el concursado puede celebrar (extrajudicialmente) acuerdos con sus acreedores que, de ser aprobados por ciertas mayorías legalmente establecidas y acompañarse al juicio antes del comienzo del período de exclusividad (art. 43, LCQ), permiten poner fin al concurso con los efectos propios del desistimiento.

La oportunidad de estos acuerdos comprende el primer tramo del proceso preventivo concursal y se cierra cuando se inicia su período de exclusividad.

El contenido de estos acuerdos es absolutamente libre. Es más, ni siquiera es preciso ponerlo de manifiesto al tribunal, bastando acreditar ante éste la "constancia de la conformidad de las mayorías" de acreedores t legalmente establecidas: art. 31. LCQ), conformidad que debe ser expresa para el levantamiento del estado concursal.

Las mayorías para obtener el resultado de la conclusión del concurso preventivo, mediante estos acuerdos paraconcursales, varían según el monto o estadio procesal en que se los quiera hacer valer:

  1. Antes de la presentación del informe individual (art. 35, LCQ), se calcula teniendo en consideración a los acreedores denunciados (art. 11, N 5, LCQ) más los acreedores presentados a verificar (art. 32, LCQ).

b) Después del informe individual y antes de la resolución judicial sobre las acreencias (art. 36, LCQ), el cálculo se hace sobre la base de los créditos aconsejados a verificar por el síndico.

c) Luego de dictada la resolución judicial del art. 36 de la LCQ, las mayorías deben reunirse sobre los créditos verificados y declarados admisibles.

En cualquier oportunidad, la conformidad debe prestarla "la mayoría los acreedores quirografarios que representen el setenta y cinco por ciento del capital quirografario" (art. 31, LCQ). No se exige mayoría absoluta, como en los casos de los arts. 45, 47, 48 y 73 de la LCQ. Síguese de ello que para estos acuerdos paraconcursales del art. 31 de la LCQ, cualquier mayoría simple de personas es suficiente, en la medida que esté representado el 75% (tres cuartos) del capital quirografario computable

t Efectos de los acuerdos paraconcursales. En cuanto a los efectos de estos acuerdos, puede señalarse:

a) Permiten concluir el concurso preventivo anticipadamente, bajo la forma de desistimiento voluntario. De ahí que no corresponda aplicar el período de inhibición regulado en el art. 59 in fine de la LCQ, sino la limitación ulterior menos severa del párr. último del art. 31 de la LCQ: inadmisibilidad de otra petición concursal preventiva en el año siguiente, si existieren pedidos de quiebra pendientes. Cabe destacar que aun declarada la quiebra de un sujeto que hubiera concluido un anterior concurso preventivo mediante estos acuerdos paraconcursales, dicha quiebra podría ser convertida en concurso preventivo, al no estar excluida dicha posibilidad en la norma pertinente (art. 90, LCQ).

b) Lo acordado por el deudor con sus acreedores para lograr la conformidad de éstos a fin de desistir del concurso preventivo, sólo obliga a quienes han suscripto la respectiva conformidad. Para los terceros es res inter alios y, a diferencia del acuerdo preventivo (art. 56, LCQ), no se les aplica efecto alguno.

c) No exigen respeto a la igualdad, ni siquiera entre acreedores de categoría o clase.

El eventual incumplimiento de los términos de estos acuerdos paraconcursales no provoca la quiebra indirecta. El concurso ha concluido ~' en todo caso, el incumplimiento eventualmente habilitará a solicitar la quiebra del deudor.

e) Carecen per se del efecto novatorio "concursal " que el art. 55 de la LCQ asigna al acuerdo preventivo.

f) En caso de ulterior quiebra del deudor, estos acuerdos paraconcursales no tienen oponibilidad mejorada, salvo que -a la vez- hubiesen reunido las exigencias formales y mayorías propias de los acuerdos preventivos extrajudiciales (art. 69 y ss., LCQ), y hubieran obtenido la respectiva homologación judicial (arts. 72 y 76, LCQ); la previsión del art. 121 de la LCQ no parecería aplicable a estos acuerdos paraconcursales.

lnadmisibilidad de concurso preventivo ulterior. En los casos de falta de ratificación de la solicitud de concurso (exigida en los arts. 6 a 8 de la LCQ), desistimiento en cualquiera de sus variantes (arts. 30 y 31, LCQ), o rechazo de la apertura concursal (art. 13, LCQ), cualquier solicitud ulterior de concurso preventivo del mismo sujeto, formulada durante el año siguiente, debe ser liminarmente desestimada si existieran pedidos de quiebra pendientes.

Los pedidos de quiebra pendientes pueden haber sido iniciados antes o después de la solicitud del primer concurso fracasado o de su conclusión. Lo determinante es que dichas solicitudes de quiebra estuvieran pendientes de resolución al tiempo de solicitarse un nuevo concurso preventivo dentro del año posterior al fracaso del anterior.

El plazo del año posterior se cuenta desde que quedó firme la resolución judicial que tuvo por rechazada, desistida o no ratificada la petición del concurso preventivo anterior.