RENTA VITALICIA

1422. Concepto y fuentes. - En su forma onerosa típica, el contrato de renta vitalicia obliga a una de las partes a entregar a la otra un capital (dinero u otros bienes muebles o inmuebles) a cambio de lo cual ésta asume el compromiso de pagarle una renta de por vida. Pero nada se opone a la constitución de una renta vitalicia gratuita, en cuyo caso el contrato configura una donación (art. 1810, inc. 5Q).

La renta vitalicia puede fundarse asimismo en un testamento o en una donación con cargo, en los que se imponga al beneficiario de la liberalidad (heredero, legatario, donatario) la obligación de pagar una renta vitalicia a un tercero.

El Código sólo se ha ocupado de regular el contrato oneroso de renta vitalicia, que es la forma típica y más frecuente de constitución de estas obligaciones.

§ 1. - Contrato oneroso de renta vitalicia

1. - NOCIONES CENERALES

1423. Elementos. - De acuerdo con el concepto expresado en el párrafo anterior, el contrato oneroso de renta vitalicia tiene los siguientes requisitos esenciales:

a) La entrega de un capital, sea en dinero o en otros bienes muebles o inmuebles, por el acreedor de la renta al deudor (art. 2070). Ese capital se entrega en propiedad, de modo que hay una transferencia definitiva de dominio en favor del deudor de la renta.

b) El pago de una renta vitalicia (art. 2070). Normalmente, la renta se paga a la persona que entregó el capital, pero nada se opone a que el beneficiario sea un tercero (art. 2072). En su modalidad típica la renta está referida a la vida del beneficiario; pero puede estarlo también a la vida del deudor y aun a la de un tercero.

El articulo 2070 habla de renta anual; pero es lícito pactar una renta mensual, trimestral, semestral, etcétera.

1424. Caracteres. - El contrato oneroso de renta vitalicia tiea1 los siguientes caracteres:

  1. Es oneroso y bilateral, puesto que una parte se obliga a entregar el capital y la otra la renta. Empero, algunos autores opinan que es unilateral, porque cumplida la obligación de entregar el capital en el acto mismo de celebrar el contrato, el único obligado es el deudor de la renta.

b) Es aleatorio, porque las ventajas o desventajas que para las partes supone el contrato, dependen de la duración de la vida del acreedor.

c) Es de tracto sucesivo, pues las obligaciones del deudor de la renta se prolongan en el tiempo.

d) Es real, porque no queda concluido sino con la entrega del capital (art. 2071); pero la promesa de renta vitalicia tiene plena fuerza vinculatoria, pues de acuerdo con el principio de la autonomía de la voluntad, basta para la validez de los contratos que tengan una causa lícita y que las partes capaces hayan prestado un consentimiento no viciado.

e) Es formal, pues la ley exige la escritura pública bajo pena de nulidad.

1425. Distinción con otros contratos. - a) Con la pensión de alimentos. Desde luego que la distinción es muy neta cuando se trata de la hipótesis común de los alimentos nacidos ex lege, pues en este supuesto no hay contrato. Pero aunque excepcional, también es jurídicamente admisible el contrato de alimentos, que puede ser gratuito u oneroso. Sin embargo, la distinción es clara: en el contrato por alimentos, la obligación del deudor se prolonga mientras subsiste la necesidad del alimentado, en tanto que la renta vitalicia no se vincula en absoluto con el estado de fortuna del acreedor de la renta.

1426. b) Con el seguro de vida. ambos contratos tienen carácter aleatorio y las ventajas o desventajas para las partes dependen de la mayor o menor prolongación de la vida de una de las partes; en ambos casos hay un acto de previsión, por el cual una de las partes quiere asegurarse para el o para terceros, la entrega de una suma de dinero, o de una renta. Pero las diferencias son netas: en la renta vitalicia, el acreedor entrega un capital a cambio de una rents ad uitam; en el seguro, el asegurado entrega de por vida (o hasta cumplir cierto número de años) una cierta cuota o prima, a cambio de lo cual el asegurador se compromete a pagar cierto capital a las personas designadas en el contrato, cuando el asegurado fallezca (o a pagarlo al propio asegurado después de transcurrido cierto número de años sin que se produzca su deceso).

1427. c) Con la donación con cargo. - En sus formas típicas, la donación y la renta vitalicia son inconfundibles, porque una constituye una liberalidad y la otra es un acto oneroso. Pero hay hipótesis en que la distinción es extremadamente sutil. Supóngase que una persona entregue en propiedad un inmueble a otra con la condición de que ésta le pase cierta renta de por vida. Si esa renta es superior al producido normal de la explotación del inmueble, no cabe duda de que el contrato es de renta vitalicia; pero si es menor, hay más bien una donación con cargo, aunque las partes la hayan calificado como renta vitalicia, porque el que recibe el inmueble no asume ninguna alea, ya que siempre el contrato le es beneficioso, cualquiera que sea la duración de la vida de la otra parte. Este supuesto ha sido acertadamente calificado como donación en el Proyecto de 1936 (art. 1292) y en el Anteproyecto de 1954 (art. 1428).

Cabe agregar que cuando la renta vitalicia se establece en beneficio de un tercero, el contrato implica siempre, en las relaciones entre el dador del capital y el beneficiario, una liberalidad a la que se aplican las reglas de los actos a título gratuito.

1. - Las partes

1428. Capacidad. - Si el capital entregado fuese una suma de dinero, el que lo entrega debe tener capacidad para prestar dinero y el que se obliga a pagar la renta, la capacidad para contratar préstamos; si el capital consistiera en una cosa mueble o inmueble, el que la entrega debe tener capacidad para vender y el que la recibe y promete la renta, capacidad para comprar (art. 2073).

. En favor de quién puede constituirse la renta. Ordinariamente la renta se constituye en favor de la parte contratante que entrega el capital; pero nada se opone a que el beneficiario sea un tercero o que lo sean varias personas (arts. 2072 y 2077).1430. Renta constituida en favor de un tercero. -Si la renta ha sido constituida en favor de un tercero, las relaciones entre la parte que entregó el capital y el beneficiario, se rigen en cuanto a su validez intrínseca y sus efectos, por las disposiciones relativas a los actos gratuitos (art. 2072). Por consiguiente: a) la capacidad para constituir la renta en favor del tercero y la del beneficiario para aceptarla, se regirá por las reglas relativas a las donaciones (arts. 1804 y sigs.); b) la liberalidad está sujeta a reducción y colación.

Pero en las relaciones entre el constituyente y el deudor de la renta el contrato es oneroso, por lo que el acto no está sui~fo a las formalidades extrínsecas de las donaciones (art. 2072)

143t. lncapacidad del tercero beneficiario. - Es posible que el tercero beneficiario no pueda recibir liberalidades del constituyente de la renta (como ocurre entre cónyuges); no por ello el contrato es nulo, ni puede negarse el deudor a pagar la renta, sólo que debe hacerlo a favor del que la constituyó o a sus herederos hasta el momento prescripto en el contrato para su extinción (art. 2079). La misma solución es aplicable al caso de que el beneficiario se niegue a aceptar la renta, pues se trata de una situación evidentemente análoga a la contemplada en el artículo 2079.

1432. Caso de que los beneficiarios sean varios. - Puede ocurrir que el contrato de renta designe varios beneficiarios; salvo estipulación en contrario, debe entenderse que son simultáneos y no sucesivos. Si la renta se constituye sucesivamente, el segundo beneficiario la recibirá al fallecimiento del primero, el tercero a la muerte del segundo, etcétera, en el orden designado en el contrato.

Supuesto que los beneficiarios sean simultáneos, la renta se divide entre ellos por partes iguales, si el contrato no estableciera otrs proporción (art. 2084). Y si algunos de ellos muere, la renta cesa en la parte que le correspondía al fallecido, a menos que el contrato establezca entre los beneficiarios el derecho de acrecer (artículo citado).

1433. Vida contemplada a los efectos de la duración de la renta. - La renta vitalicia supone la obligación de pagar periódicamente una suma de dinero durante toda la duración de una vida. La vida contemplada en el contrato es ordinariamente la del beneficiario de la renta y así debe interpretarse el contrato que no contenga una disposición expresa sobre el punto. Pero nada se opone a que la vida contemplada sea la de un tercero, o la de varios, o la del mismo deudor (art. 2077).

El contrato será de ningún efecto cuando la persona cuya vida sirvió de base para fijar la duración de la renta, no exista al día de su formación (art. 2078). La disposición es aplicable tanto si ella todavía no existía en ese momento, como si había dejado ya de existir.

1434. Nulidad por muerte de la persona contemplada. Siguiendo una solución tradicional, el artículo 2078 establece que es nula la renta vitalicia cuando la persona cuya vida ha sido la base del contrato, estaba atacada en el momento de su otorgamiento de una enfermedad de la que falleciese dentro de los treinta días siguientes, aunque las partes hayan tenido conocimiento de la enfermedad.

Para que el contrato sea nulo, es necesario que la persona esté enferma en el momento de celebrado y que fallezca de esa enfermedad dentro de los treinta días. Una enfermedad sobrevenida después o un accidente que ocasionen la muerte, son ineficaces para provocar la nulidad. No interesa que la muerte haya ocurrido por evolución natural de la enfermedad, o como consecuencia de una operación a la que debió someterse el paciente.

2. - OBJETO

1435. La renta. - La renta debe convenirse en dinero; y si el contrato la fijase en frutos naturales o en servicios, su importe será siempre pagadero en dinero (art. 2074). Lo que significa que la fijación de la renta de otra manera que la querida por la ley no provoca la nulidad del contrato, sino que autoriza al deudor a convertir su deuda en dinero, sin perjuicio de eu derecho de pagar en especie, tal como el contrato lo establece.

En principio, la fijación de la renta es libre; y puede" que se trata de un contrato aleatorio, generalmente ella será superior a la renta normal de una propiedad o al interés normal de un capital. Nada de ello afecta la validez de las estipulaciones. Pero si fuere claro que bajo la apariencia de renta vitalicia se esconde un préstamo usurario, los tribunales pueden declarar simulado el contrato y aplicar las reglas relativas al mutuo.

1436. Cláusulas de intransmisibilidad e inembargabilidad de la renta. - La renta vitalicia es un derecho creditorio incorporado al patrimonio del acreedor, que puede disponer libremente de él

, cediéndolo a título oneroso o gratuito. Será nula toda cláusula que prohiba al acreedor enajenar su derecho a la renta (art. 2075).

Pero si la renta vitalicia tiene carácter de pensión alimenticis, será entonces inembargable (art. 2076), conforme con los principios aplicables a toda pensión de alimentos.

1437. El capital. - El capital entregado por el acreedor puede consistir en una suma de dinero, o en una cosa mueble o inmueble (art. 2070). Dentro de este amplio concepto cabe cualquier transferencia de bienes o derechos susceptibles de valoración económica, tales como la nuda propiedad, el usufructo, la transferencia de un fondo de comercio o de las acciones de una sociedad, la cesión de un crédito, de una herencia, etcétera.

B. - FORMACION DEL CONTRATO

1438. Forma. - Según el artículo 2071, el contrato de renta vitalicia debe ser hecho, bajo pena de nulidad, por escritura pública. ¿Esta formalidad es exigida por la ley con carácter solemne o simplemente ad probationem? Salvat sostiene la tesis más rigurosa; a su juicio la omisión de la escritura pública priva al acto de todo valor legal, y no confiere acción por escrituración. No compartimos su punto de vista. Es verdad que el artículo 2071 exige la escritura bajo pena de nulidad. Pero el artículo 1185 dispone de una manera general que los contratos que debiendo ser hechos en escritura pública lo fuesen en forma privada, quedarán concluidos como contratos en que las partes se han obligado a hacer escritura pública. Por nuestra parte pensamos que hay que distinguir; si la renta es onerosa, la formalidad es ad probationem, por las razones que acabamos de decir más arriba; pero si la renta es gratuita se aplican las reglas de las donaciones (art. 1810, inc. 2°), por lo que la escritura es una exigencia solemne y, por tanto, ineludible.

C. - EFECTOS

1. - Obligaciones del acreedor de la renta

1439. Entrega del capital; obligación de garantía. - En el mismo momento de suscribir el contrato, el acreedor de la renta debe hacer tradición del capital o cosa cuya entrega constituye su obligación principal; a tal punto es esencial su cumplimiento, que el contrato no se reputa cumplido mientras no hay tradición (art. 2071). No se agotan aquí las obligaciones del acreedor de la renta: debe también al deudor la garantía por evicción y por vicios redhibitorios de la cosa entregada (arts. 2089 y 2164).

2. - Obligaciones del deudor de la renta

1440. Pago de la renta. - La obligación principal del deudor es pagar la renta en el momento convenido. Si el contrato no prevé la periodicidad de la renta, que puede ser anual, semestral, mensual, etcétera, debe entenderse que es anual, pues ésta es la forma típica contemplada en el Código (art. 2070) ,

1441. En qué momento se adquiere el derecho a la renta. - La adquisición del derecho a la renta depende del sistema de pago adoptado en el contrato. Si se ha estipulado el pago por períodos vencidos (o si no se ha estipulado nada, en cuyo caso se presume que el pago debe hacerse en esta forma) la renta se adquiere en proporción al número de días que la persona contemplada ha vivido (art. 2081). Así, por ejemplo, si se trata de una renta mensual de $ 10.000 y la persona vive 20 días, el deudor deberá a los herederos $ 6666.

Si se ha convenido que la renta se pague anticipadamente, cada período es adquirido por entero desde el día en que el pago debe ser hecho (art. 2081), de modo que los herederos del acreedor pueden reclamarlo aunque hubiere fallecido en ese mismo día.

1442. - Corre a cargo del acreedor de la renta la prueba de 1a existencia de la persona contemplada en el contrato (art. 2082). Este problema presenta interés cuando la vida contemplada no es la del propio acreedor o cuando siendo la suya, la renta es cobrada por apoderado. En cualquiera de estos supuestos, si el deudor pone en duda la existencia de la persona contemplada, corresponde al acreedor la prueba del hecho.

Puede valerse de cualquier medio de prueba (artículo citado), por ejemplo, una certificación hecha por una autoridad judicial o policial o por un escribano público, testigos, etcétera.

1443. Incidencia de la inflación en la renta vitalicia. - La crónica inflación que caracteriza la economía contemporánea, ha venido a incidir de modo particularmente grave en el contrato oneroso de renta vitalicia. La persona que ha entregado un capital o un bien a cambio de una renta que en el momento del contrato le resultaba satisfactoria, se encuentra al cabo de algunos años con que sus previsiones han quedado frustradas por la inflación; la renta se vuelve cada día más insuficiente, en tanto que el capital entregado ha seguido la curva ascendente de los valores. En algunos países europeos en donde la inflación fue especialmente aguda, se dictaron leyes revalorizando las rentas.

A nuestro entender, la solución de este problema requiere considerar dos situaciones distintas. Si el contrato se ha celebrado durante un período de inflación y en los años de cumplimiento el proceso inflatorio se mantiene a un ritmo más o menos constante, el acreedor de la renta no tiene derecho a reclamar la revalorización, porque la disminución del poder adquisitivo de la renta pactada es un hecho que el acreedor pudo y debió considerar al celebrar el contrato. En todo caso, no habría sino un aumento del alea normal. Y nada se opone a que se convenga un aumento paulatino de la renta. Así, por ejemplo, podría convenirse una renta mensual de $ 5.000 durante los tres primeros años, $ 7.500 durante los tres siguientes, $ 10.000 los siguientes, etcétera. En suma, las partes tienen a su disposición un recurso simple para evitar que la inflación trastorne las bases económicas del contrato. Pero si la inflación no mantiene un ritmo normal y entra en ma espiral acelerada, será necesario hacer jugar la teoría de la imprevisión y restablecer por ese recurso la equidad perdida por ese acontecimiento extraordinario.

1444. Falta de pago de la renta; recursos del acreedor. Según el artículo 2088, si el deudor no paga puntualmente la renta, el acreedor tiene derecho a demandar su pago, pero no puede pedir la resolución del contrato, a menos que en éste se hubiera reservado el acreedor ese derecho. Era una regla lamentable. Quizás en pocos casos como en éste se justifica el pacto comisorio ex lege; es de toda evidencia la necesidad de dotar al acreedor de la renta de medios de protección enérgicos, pues una renta que no se paga puntualmente no satisface las necesidades económicas del acreedor; la ejecución judicial de las cuotas atrasadas, aunque sea coronada por el éxito, será siempre un recurso tardío. El nuevo artículo 1204 ha venido a resolver el problema al otorgar la acción de resolución en todos los contratos civiles.

1445. Obligación de dar las seguridades prometidas. Frecuentemente el acreedor de la renta vitalicia que entrega un capital, exige seguridades suficientes del pago oportuno de la renta de lo contrario se expone a perder su capital y su renta.

Si el deudor no da las seguridades que hubiere prometido, o si hubiesen disminuido por hecho suyo, el acreedor puede demandar la resolución del contrato y la restitución del precio de la renta (art. 2087).

En esta norma se contemplan dos situaciones distintas:

a) Que no se hayan dado las garantías prometidas; la ley se refiere tanto a las reales como a las personales.

b) Que hayan disminuido las garantías dadas; en este caso sólo habrá derecho a pedir la resolución si la disminución ha sido provocada por un hecho culpable del deudor. En este sentido debe entenderse la expresión por hecho suyo contenida en el artículo 2087; en consecuencia no habrá responsabilidad si la garantía disminuyó por fuerza mayor o por el hecho de tercero.

1446. Efectos de la resolución del contrato. - Resuelto el contrato, el deudor de la renta tiene que devolver el capital más sus intereses y frutos y el acreedor las rentas que hubiere percibido.

Puede ocurrir que durante el lapso en que la cosa ha estado en poder del deudor, se haya perdido o deteriorado. Si ha mediado culpa del deudor, estará obligado a restituir al acreedor una cosa igual o a indemnizarle los daños y perjuicios; si no ha mediado culpa, estará exento de responsabilidad por la pérdida o deterioro.

¿Qué ocurre si el deudor de la renta ha enajenado la cosa o ha constituido sobre ella algún derecho real de hipoteca, prenda, usufructo o servidumbre?

La cuestión está discutida; por nuestra parte pensamos que lo que se resuelve es el contrato y no el dominio; en tal forma que el acreedor que entregó la cosa, no readquiere un derecho real sino uno creditorio, por el cual puede accionar contra el deudor para demandarle la entrega de la cosa. Ello significa que los derechos adquiridos por terceros se mantienen en pie no obstante la sentencia que hace lugar a la resolución.

D. - FIN DEL CONTRATO

1447. Extinción por muerte de la persona contemplada. Ia renta se extingue en el momento de la muerte de la persona contemplada en el contrato (art. 2083). La prueba de que la persona vive ,le compete al acreedor (art. 2082 .

Ordinariamente la vida contemplada es la del acreedor de la renta; pero si fuera una persona distinta (el propio deudor o un tercero), la muerte del acreedor no extingue su derecho, que pasa a sus herederos (art. 2086).

Si las vidas contempladas en el contrato son varias, el derecho del acreedor subsiste íntegramente hasta la muerte de la última persona designada (art. 2085), salvo que lo contrario se haya establecido en el contrato.

Supongamos ahora que el deudor haya dado muerte al acreedor. Si bien la cuestión está discutida, pensamos que como el crimen ha hecho imposible el cumplimiento del contrato por culpa del deudor, los herederos del acreedor pueden reclamar los daños y perjuicios derivados de ese incumplimiento, a cuyo fin habrá que calcular las rentas que pudo percibir el fallecido tomando en cuenta su vida probable, de acuerdo con las tablas de mortalidad; esa indemnización debe pagarse globalmente en el momento de la sentencia, sin que los herederos tengan que esperar al vencimiento de cada una de las cuotas periódicas.

La cuestión sólo se plantea en la hipótesis del homicidio intencional; si sólo ha mediado culpa del deudor (por ejemplo, muerte ocurrida en un accidente de automóvil), el fallecimiento debe considerase accidental y el deudor queda liberado de seguir pagando la renta.

~ 2. - Contrato gratuito de renta vitalicia

1448. Reglas aplicables. - El Código no ha reglamentado el contrato gratuito de renta vitalicia; le son aplicables por analogía las reglas relativas a la renta onerosa, en tanto no deban modificarse en razón del carácter gratuito. Las diferencias más importantes son las siguientes:

a) Capacidad. - El deudor de la renta gratuita necesita capacidad para donar y el acreedor para recibir donaciones.

b) Forma. - Se requiere la escritura pública con carácter solemne (art. 1810, inc. 2p), de tal modo que el acto privado carece de todo valor, inclusive para demandar la escrituración.

c) Formación del contrato. - E1 contrato es puramente consensual; no podría aplicarse en nuestro caso el artículo 2071 según el cual el contrato no queda concluido sino por la entrega del capital, ya que por hipótesis no hay tal entrega.

d) Garantías ofrecidas. - No juegan en nuestra hipótesis las disposiciones relativas a las garantías ofrecidas, porque muy difícilmente se concibe que el autor de una liberalidad prometa garantías de cumplimiento de su promesa y porque aun en ese caso carecería de todo sentido reconocer al acreedor un derecho a demandar la resolución del contrato, derecho de cuyo ejercicio él sería el único perjudicado.

e) Nulidad. - No juega la causal de nulidad del artículo 2078.

f) Reducción y colación. - La renta queda sujeta a las acciones de reducción y colación, puesto que se trata de una liberalidad.

g) Acción revocatoria - La acción revocatoria de un contra~o gratuito de renta vitalicia no exige la prueba del conocimiento por el acreedor de la insolvencia del deudor (art. %7).