INTRODUCCIÓN

Es indiscutible la importancia que la familia tiene para la sociedad y para el Estado ya que dentro de ella es donde la persona humana desarrolla su propia personalidad y es por excelencia el instrumento mediante el cual una generación transmite a otra una serie de valores morales, culturales, cívicos, etc.

En la sociedad mexicana, aunque en un número reducido, se encuentra presente la familia adoptiva. La cual participa a excepción de la procreación, de todas las funciones y del servicio de la familia consanguínea presta a la sociedad y al Estado, de ahí su importancia.

Ahora, es de llamar la atención el hecho de que esta familia adoptiva pocas veces se constituye conforme a Derecho. En muchos casos los padres adoptivos simplemente reciben como hijo a un menor que ha sido abandonado o expuesto y lo inscriben en el Registro Civil como hijo legítimo. La adopción en cuanto a procedimiento legal mediante el cual se establece una relación de filiación entre un matrimonio y un menor que no desciende de ellos, pocas veces es la forma utilizada para la constitución de la familia adoptiva.

El interés por conocer cuáles son las causas ya sean de índole social o de naturaleza jurídica que originan la discrepancia entre una práctica presente en nuestra sociedad y la norma legal, fue lo que me llevó a desarrollar el presente trabajo, en el cual se intenta dar a los docentes una opción de trabajo para cuando se encuentren con un educando que ha sido adoptado.

Dicen que educar es algo así como ponerle el timón a una barca, hay que medir, pesar y equilibrar, para ello se necesita llevar en el alma, un espíritu emprendedor, algo de poeta, algo de pirata y un kilo y medio de paciencia concentrada.

Cómo se define el concepto educar y, cómo lo define nuestra Constitución Política en su artículo tercero, es desarrollar armónica e integralmente las facultades del ser.

Todo hombre e institución que esté comprometida con la notable tarea que es educar, debe buscar cuanto medio sea posible para que este objetivo se logre.

La educación hoy no es la misma que antes, ni debe ser la misma que mañana, mas sin embargo, las innovaciones que el campo de la educación ha ido aportando, se deben de aplicar para obtener el mayor provecho posible.

Un ejemplo de esto es tan solo lo que San Juan Bautista de la Salle o San Juan Bosco han dado al mundo de la educación. Ejemplos tales como la Enseñanza Simultánea (grupos) y el Sistema Preventivo que fue quizá lo que dio origen a lo que hoy llamamos PRECEPTORÍA en la escuela.

Si consideramos el ámbito educativo como un factor prioritario en la cultura y el destino de una nación, con el doble propósito de desarrollar integralmente todas las facultades del individuo, la persona del Preceptor, que se propone, pretende demostrar, que la presencia de una persona como orientador del adolescente escolar es determinante (de un modo positivo) para su vida futura.

Por ello la formación profesional de orientadores escolares que cubran la función de la Preceptoría, debe ser tarea de toda institución educativa, para lograr una mejor y más fructífera formación integral de los educandos.

Creo que es necesario la formación profesional de los docentes sobre todo si se encuentran en el caso de un adolescente adoptado, para que sepan manejar de la manera más adecuada la formación del mismo.

 

CAPITULO II FAMILIA.

2. LA FAMILIA.

2.1 CONCEPTO.

La familia es la agrupación más elemental y a la vez la más sólida de toda sociedad. Desde que el hombre aparece en la historia y deja rastros de su existencia, aquélla existe.

"La familia es una institución natural ya que deriva de la propia naturaleza humana y, por tanto, ha estado presente desde el momento en que el hombre existe".

Ahora, encontramos que el concepto de familia ha ido sufriendo ajustes a través del tiempo, dependiendo de las diferentes circunstancias históricas, y aún hoy en día, varía.

Sin embargo, se podría decir que actualmente existen básicamente dos concepciones de familia, una amplia y otra restringida.

En palabras del doctor Rojina Villegas "En el Derecho moderno la familia está integrada exclusivamente por los parientes consanguíneos. (Excepcionalmente puede comprender al hijo adoptivo), pero aún dentro de los mismos, existe una limitación. En un sentido amplio, la familia comprende en general a todos los descendientes de un antepasado común, para abarcar a los parientes en línea recta y en línea colateral, hasta determinado grado que el derecho en cada caso va precisando. La familia en sentido estricto, comprende en realidad sólo a los padres e hijos, entretanto éstos no se casen y constituyan una nueva familia."

"En el parentesco por adopción, como el adoptado adquiere la situación jurídica de un hijo, con todos los derechos y obligaciones de tal, queda incorporado a la familia del adoptante."

En opinión el maestro Trabucchi, la familia, en un concepto vasto comprende a "todos aquéllos que están ligados por vínculo de parentesco, matrimonio y también los hijos naturales, acogidos y adoptivos." Y en una concepción más estricta "sólo se incluye a aquéllos que están ligados por una relación de parentesco, viven en una habitación común.".

Para el maestro Galindo Garfias, "La familia moderna está formada por los progenitores y su prole, el padre, la madre, los hijos y los nietos que habitan con ellos. Fuera de este grupo ya no subsiste, por lo menos con el mismo rigor, el antiguo lazo de familia extensa."

El Licenciado Manuel Albaladejo opina, que al hablar de familia se alude a diferentes grupos de personas, que en un sentido más estricto abarca "a quienes están unidos en matrimonio y los hijos que se hallan bajo su patria potestad, o (a lo más), aún emancipados, no abandonaron el hogar paterno. Pero los hijos crecen y se rompe la unidad de dicho hogar y aquéllos casándose, crean nuevas familias. Mas aunque así se formen otras integradas por los nuevos matrimonios y sus hijos, también cada padre además de formar familia con el otro -sigue perteneciendo a aquélla de que procede y los hijos- además de que a la formada por ellos y sus padres, pertenecen a la de cada uno de estos dos, pues son tan nietos de unos abuelos como de otros. Lo que prueba que por familia se entiende no sólo al grupo matrimonio más hijos bajo potestad sino también al grupo de personas ligadas por vínculo de parentesco legítimo de sangre (padres, hijos, tíos, abuelos, etc.). Por otro lado, la familia de cada uno de los esposos pasa a ser familia política del otro y en tal sentido, éste entra a formar parte de ella.

Por lo anteriormente expuesto, podría decirse que en un sentido amplio, la familia abarca a todas aquellas personas entre las que existe parentesco, vivan o no bajo el mismo techo.

Y en sentido estricto se entiende por familia a la agrupación de un padre, una madre y los hijos. Aunque algunos autores opinan que los hijos sólo se consideran parte de la familia cuando están bajo la patria potestad o cuando viven bajo el mismo techo que sus padres. También es válido considerar que padres e hijos siempre serán parte de una misma familia.

En el Derecho mexicano, la familia es reconocida en sentido estricto y en sentido amplio; ya que el Código Civil marca derechos y deberes correlativos a los parientes colaterales hasta el cuarto grado.

 

2.1.1 LA FAMILIA ADOPTIVA.

A un lado de la familia consanguínea encontramos, presente en la sociedad, en un número mucho menor, a la familia adoptiva que será aquélla integrada por padres e hijos entre los cuales no existe una relación de consanguinidad, formando una plena y duradera comunidad de vida. Esta familia no queda constituída a partir del hecho biológico de la generación; sino que nace a partir de un acto de voluntad.

La familia adoptiva, también puede entenderse en un sentido estricto, es decir, padres e hijos adoptivos únicamente, y en un sentido amplio, comprendiendo a los padres e hijos adoptivos, a los demás parientes de los padres adoptivos y a los descendientes del hijo adoptivo.

Sin embargo, en el Derecho mexicano la familia adoptiva sólo es reconocida en un sentido estricto; ya que se limita al parentesco civil a los adoptantes y al adoptado únicamente.

 

2.2 LOS FINES DE LA FAMILIA.

"Dentro de los primeros fines de la familia encontramos la procreación y la educación de la prole, así aun en los grupos domésticos más primitivos, la familia cumple funciones de sustento y educación de los menores".

Ahora, vemos que la función de la familia no se agota con la procreación y supervivencia de la especie; sino que atiende a todas aquellas necesidades de orden material, espiritual y social que el hombre tiene. Es finalidad de la familia proveer a todos y cada uno de sus miembros de los bienes materiales, espirituales y sociales necesarios para el desarrollo integral de la persona.

Es dentro de la familia donde el hombre adquiere los hábitos y las virtudes que le acompañarán toda su vida y que le permitirán lograr o no sus fines.

En palabras del maestro Cicu "de la familia ha brotado la primera y más notable e inagotable fuente de afectos, de virtudes y de solidaridad humana."

La familia encuentra en la acción procreadora y educadora su primera e insustituible forma de expresión; mas esto no quiere decir que sea su única tarea, también tiene una función social importante.

"La familia posee vínculos vitales y orgánicos con la sociedad, porque constituye su fundamento y alimento continuo mediante su función de servicio a la vida. En efecto, de la familia nacen los ciudadanos, y éstos encuentran en ella la primera escuela de esas virtudes sociales, que son el alma de la vida y del desarrollo de la sociedad misma."

"Así la familia en virtud de su naturaleza y vocación, lejos de encerrarse en sí misma, se abre a las demás familias y a la sociedad, asumiendo su función social."

"La función social de las familias está llamada a manifestarse también en forma de intervención política, es decir, las familias deben ser las primeras en procurar que las leyes y las instituciones del Estado, no sólo no ofendan, sino que sostengan y defiendan positivamente los derechos y los deberes de la familia. En este sentido las familias deben crecer en la conciencia de ser "protagonistas" de la llamada "política familiar" y asumirse la responsabilidad de transformar la sociedad; de otro modo las familias serán las primeras víctimas de aquellos males que se han limitado a observar con indiferencia."

 

2.3 FINES DE LA FAMILIA ADOPTIVA.

La familia adoptiva, al igual que la familia consanguínea, es educadora y formadora, y también está llamada a cumplir una función social. Es transmisora no de la vida propiamente, pero sí de valores morales y cívicos, de virtudes, de tradiciones, etc., en ella también se prepara a sus miembros para que puedan cumplir su destino personal y social, ya temporal, ya trascendente. A excepción de la transmisión de la vida, la familia adoptiva, cumple con todas las funciones de la familia consanguínea y una más, ya que, aun sin proponérselo, es protectora y formadora de menores, que por infinidad de circunstancias carecen de un hogar y que de no ser integrados a su familia, el Estado tendría que hacerse cargo de su educación y manutención. Quisiera establecer, muy claramente, que esta última función que se comenta, no es de ninguna manera, ni siquiera en forma remota, la finalidad de la familia adoptiva; sin embargo, indirectamente se logra. "Su utilidad social es indiscutible". "Cumple una misión imponderable de protección a la infancia desvalida, que principalmente se beneficia con su institución, favorecida por el hecho de existir numerosos hogares sin descendencia propia."

 

2.4 LA FAMILIA Y EL ESTADO.

¿DEBE INTERVENIR EL ESTADO EN LA ORGANIZACIÓN DE LA FAMILIA?

Es preciso determinar si el estado debe tener injerencia en la organización de la familia y de ser así, hasta qué punto debe intervenir.

En principio, vemos que el Estado no ha creado a la familia, ya que ésta es una institución de origen natural; como tampoco la familia ha dado origen al Estado. Esto debe entenderse en el orden conceptual, ya que históricamente se ve con frecuencia que la familia ha sido el antecedente inmediato de la autoridad política de la ciudad y ésta es el antecedente del estado moderno.

Estado y familia son instituciones que tienen funciones y finalidades diferentes y ambas se necesitan para lograr una ordenada convivencia humana.

Ahora, se entiende, que el Estado si debe intervenir en la organización de la familia por varias razones: En primer término porque dada la gran importancia de la familia, es necesario que la misma sea protegida por el Estado, así, el propio deber del Estado de custodiarla, le da ciertos derechos sobre la misma, que tienen por objeto que ésta cumpla mejor sus finalidades.

Así mismo, porque la estabilidad política depende en gran medida de la estabilidad familiar: si la familia desapareciera o estuviera organizada de manera deficiente o incompleta por el derecho, la estabilidad del Estado peligraría.

El Estado debe tutelar un conjunto de intereses de orden público que se dan en las instituciones familiares.

Es por ello que el Estado, a través de determinados órganos, debe intervenir en la celebración de algunos actos jurídicos del derecho familiar, para darles autenticidad; así debe intervenir en el matrimonio, la adopción, el reconocimiento de hijos, etc.

Así también, el Estado tiene la obligación de proteger los intereses de los menores e incapacitados: por lo que debe controlar la actividad de los que ejercen la patria potestad y la tutela, mediante la intervención del juez.

Por lo anterior, el derecho moderno no puede permanecer ajeno a la familia.

En opinión del maestro Pacheco, "la familia tiene prioridad sobre el Estado:"...pues los valores que persigue son superiores a los que persigue el Estado; mientras éste busca el bien común material, en sus aspectos sociales y políticos, la familia pretende la felicidad íntegra de sus miembros, desde los niveles más profundos de la intimidad personal hasta la preparación de todos ellos para la vida política y social. No hay que olvidar la superioridad ontológica del individuo sobre la comunidad. El individuo tiene fines trascendentes que por su misma naturaleza son superiores a cualquier fin que se proponga la sociedad.

Familia y Estado, ambos, son importantes y se necesitan. Al Estado le interesa el bienestar y la estabilidad de la familia, con lo cual, se fortalece a sí mismo. "No es exagerado decir que cada país es el reflejo de lo que sus hogares son, de lo que sus familias significan...". Y, por otra parte, la familia además de necesitar la protección del Estado, se beneficia enormemente cuando el mismo cumple con su finalidad de preservar y promover el bien común ("conjunto organizado de las condiciones sociales gracias a las cuales la persona humana puede cumplir su destino natural y espiritual").

 

 

2.4.1 ¿HASTA QUÉ PUNTO EL ESTADO DEBE INTERVENIR EN LA VIDA FAMILIAR?

Es necesario que existan principios que trasciendan la voluntad y el interés particular de los miembros que integran la familia, pero de ningún modo es propio del Estado vigilar de manera directa la vida y moral de los integrantes de la familia, no debe inmiscuirse en la intimidad familiar, sino crear un ambiente social favorable a ésta.

Sobre el particular, el maestro Trabucchi nos señala una premisa del derecho italiano: "en ciertos aspectos de la vida familiar la intervención de la autoridad puede ser ineficaz y a veces hasta peligrosa y nefasta. Estos casos se darán en materias reservadas celosamente a los sentimientos y libertad de sus miembros, en cuya órbita una intervención de la autoridad podría desnaturalizar los términos de una relación que surge en virtud de la moral y la espontaneidad."

Así, podríamos decir que no sólo es conveniente, sino también necesaria la regulación que el Estado hace en la organización familiar, mas esta intervención debe ser restringida a ciertos ámbitos, respetando así la esfera reservada a la libertad y a la autodeterminación de los miembros que componen la familia.

Sobre el particular, Su Santidad Juan Pablo II, nos dice lo siguiente: "Ciertamente la familia y la sociedad tienen una función complementaria en la defensa y la promoción del bien de todos los hombres y de cada hombre. Pero la sociedad, y más específicamente el Estado, deben reconocer que la familia es una "sociedad que goza de un derecho propio y primordial" y por tanto, en sus relaciones con la familia, están gravemente obligados a tenerse el principio de subsidiariedad."

"En virtud de este principio, el Estado no puede ni debe substraer a las familias aquellas funciones que pueden igualmente realizar bien por si solas o asociadas libremente, sino favorecer positivamente y estimular lo más posible la iniciativa responsable de las familias. Las autoridades públicas, convencidas de que el bien de la familia constituye un valor indispensable e irrenunciable de la comunidad civil, deben hacer cuanto puedan para asegurar a las familias todas aquellas deudas -económicas, sociales, educativas, políticas, culturales- que necesitan para afrontar de modo humano todas sus responsabilidades.

 

2.4.2 ¿EN QUÉ FORMA INTERVIENE EL ESTADO EN LA CONSTITUCIÓN Y ORGANIZACIÓN DE LA FAMILIA ADOPTIVA?

Por lo que se refiere a la formación de la familia adoptiva, el Estado interviene de una manera directa. Primero, porque, en ciertos casos, es precisamente el Estado, el encargado de custodiar y velar por los intereses de los menores que se encuentran en una situación jurídica tal, que son susceptibles de integrar una familia a través de la adopción. Esta situación jurídica a la que se hace referencia, será tratada con detenimiento posteriormente, en el capítulo relativo a la adopción simple.

Así, por ejemplo, en el Distrito Federal, el Estado, a través de la Dirección General del Ministerio Público en lo familiar y civil, mediante la intervención del albergue Temporal de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal y del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia. DIF. será el encargado de otorgar protección y servicios asistenciales de toda índole, a los menores, en tanto se resuelve su situación jurídica.

En segundo lugar, el Estado, a través del DIF y, excepcionalmente, a través del Albergue Temporal será el que realice la función de integrar, en su caso, a dichos menores a una familia.

En tercer lugar, el Estado, a través del Poder Judicial, interviene directamente en la constitución de la familia adoptiva; ya que la adopción se lleva a cabo mediante un proceso de Jurisdicción Voluntaria ante un Juez de lo Familiar.

Finalmente, el Estado, a través del Derecho de Familia, organiza a la familia adoptiva.

2.5 LA FAMILIA Y EL DERECHO.

La parte del Derecho que se encarga de la organización de la familia es el Derecho de Familia, que forma parte del Derecho Civil; perteneciendo al campo del Derecho Privado.

Una parte de la doctrina se cuestiona si es válido agrupar al derecho civil patrimonial y al derecho de familia bajo la misma denominación de Derecho Civil. En opinión del doctor Rojina Villegas no lo es, sino que sólo por razones históricas se continúa con esa clasificación, que carece de fundamento científico ya que las característica del Derecho de Familia, lo diferencian, del Derecho Patrimonial, del Derecho Mercantil, del Derecho Laboral, etc.

Sin embargo, hoy por hoy, el Derecho de Familia es parte del Derecho Civil.

 

2.5.1 DEFINICIÓN DE DERECHO DE FAMILIA.

La definición que el maestro Julien Bonecase nos da de Derecho de Familia es la siguiente: "Por Derecho de Familia entendemos el conjunto de reglas de derecho, de orden personal y patrimonial, cuyo objetivo exclusivo, principal, accesorio o indirecto es presidir la organización, vida y disolución de la familia.

En palabras del maestro Galindo Garfias. "El Derecho de Familia es un conjunto de normas jurídicas destinadas a regir la conducta de los miembros del grupo familiar entre sí, creando las relaciones conyugales y constituidas por un sistema de derechos y obligaciones, poderes, facultades y deberes entre consortes y parientes.

 

 

2.5.2 CARACTERÍSTICAS DE LAS NORMAS JURÍDICAS DEL DERECHO DE FAMILIA.

Las normas jurídicas del Derecho de Familia, tienen unas características muy particulares: son de orden público, y por tanto, imperativas e irrenunciables.

Son de orden público porque protegen directamente el interés de la sociedad, persiguen fines supra-individuales.

"Las leyes de orden público, tienen una fuerza imperativa absoluta (Jus cogens), son irrenunciables por voluntad de los particulares y los sujetos destinatarios de una norma contenida en la ley, no gozan de la libertad que les permita, en la celebración de un acto jurídico, prescindir de la aplicación de un cierto precepto legal cuando éste es de orden público. Los preceptos de orden público se imponen inexorablemente a los destinatarios de la norma por encima de la voluntad de éstos, bien prohibiendo o bien ordenado, sin posibilidad de eludir esa orden, la celebración de un acto o la forma en que éste ha de ser realizado y ejecutado."

Por tanto, las normas jurídicas que organizan a la familia adoptiva, en su constitución, vida y disolución, son de orden público, imperativas, irrenunciables, fuera del campo de la autonomía de la voluntad.

 

2.6 DERECHOS Y DEBERES SUBJETIVOS DE FAMILIA.

Quisiera señalar, de una forma muy breve, el concepto y las características de los derechos y deberes subjetivos de familia, con el fin de tenerlas presentes en los siguientes capítulos, al tratar, concretamente, aquéllos que se originan en virtud de la adopción.

 

2.6.1 DERECHOS SUBJETIVOS DE FAMILIA.

"Los derechos subjetivos familiares constituyen las distintas facultades jurídicas que se originan por el matrimonio, el parentesco, la patria potestad o la tutela, por virtud de las cuales un sujeto está autorizado por la norma de derecho para interferir lícitamente en la persona, en la conducta en la actividad jurídica o en el patrimonio de otro sujeto."

 

2.6.2 DEBERES SUBJETIVOS DE FAMILIA.

Los deberes subjetivos de familia se definen como: "los distintos estados de sujeción jurídica en los que se encuentren colocados respectivamente un cónyuge frente a otro, los incapaces en relación con los que ejercen la patria potestad o tutela y los parientes entre sí".

 

2.6.3 CARACTERÍSTICAS DE LOS DEBERES Y DERECHOS SUBJETIVOS DE FAMILIA.

"Los derechos que surgen de las relaciones familiares son potestades que se ejercitan en interés y en beneficio del sometido, más que en el del titular de la misma. Son funciones para el cuidado y atención de la familia; en alguna forma son cargos de interés público que interesan al Estado".

Por otra parte, es muy frecuente encontrar que los derechos y deberes familiares son recíprocos, y los derechos muchas veces son, al mismo tiempo, obligaciones.

En los procesos que recaen sobre derechos y deberes familiares, la confesión, como prueba, carece de validez.

Los derechos y deberes de familia pueden ser de dos clases: patrimoniales y no patrimoniales. Los patrimoniales son aquéllos susceptibles de valorarse en dinero, ya sea de manera directa o indirecta, y los no patrimoniales son aquéllos no susceptibles de dicha valoración.

A continuación, se señalan las características de los derechos y deberes subjetivos familiares de índole no patrimonial y del derecho de alimentos, que aun siendo patrimonial, participa de ellas:

a. RELATIVOS. Son relativos, ya que únicamente son oponibles a determinados sujetos pasivos, como vendrían a ser los cónyuges, uno de otro respectivamente, los parientes, los hijos respecto de los padres en la patria potestad, etc. no son "erga omnes".

b. DE INTERÉS PÚBLICO. Son de interés público, en virtud de que se ejercitan en interés de la familia, no en interés particular.

c. INTRANSMISIBLES. Son intransmisibles, ya que se le conceden al titular, en virtud de la relación familiar específica que tiene.

d. IMPRESCRIPTIBLES. Son imprescriptibles, ya que no se adquieren o pierden por el mero transcurso del tiempo. Los derechos inherentes a la patria potestad y a la tutela, son temporales; porque las mismas se extinguen con la mayoría de edad, más no prescriben. En el matrimonio y el parentesco los derechos son de carácter vitalicio.

e. IRRENUNCIABLE. En general, puede decirse que son irrenunciables, excepto en el caso de que la renuncia implique ventajas para el bien superior de la familia. En los casos de la patria potestad y la tutela, cabe la excusa para desempeñar el cargo, pero cuando éste se detenta, no es posible renunciar a los derechos inherentes al mismo.

En el matrimonio no cabe la renuncia a las facultades que el mismo origina, y cualquier estipulación en contrario, carece de efecto jurídico.

El derecho de alimentos es irrenunciable como tal, pero si se admite, renuncia respecto de las pensiones causadas.

f. INTRANSIGIBLES. No pueden constituir objeto de transacción entre las partes, de conformidad con el artículo 2948 del Código civil.

Por lo que se refiere al derecho de alimentos, las pensiones causadas sí pueden ser objeto de transacción.

g. PERMANENTES. Son permanentes, en tanto que las obligaciones inherentes a ellos se renuevan continuamente, a diferencia de otros deberes jurídicos personales, que son temporales, ya que se extinguen una vez cumplidos, a excepción, claro, de los de tracto sucesivo.